Toca el Piano desde los 3 años
Fuegos artificiales en el cerebro
¿En qué consisten esos fuegos artificiales? Cuando alguien escucha música, el cerebro separa los elementos que la componen (melodía, ritmo, armonía, etc.) y luego vuelve a unirlos para producir una experiencia musical integrada. Algo que sucede, desde luego, en brevísimas fracciones de segundo. Pero cuando la persona toca un instrumento, las áreas del cerebro involucradas son muchas más, y trabajan "en secuencias sumamente complejas, interrelacionadas y asombrosamente rápidas", según explica Collins.
Con la práctica de la música, las partes del cerebro que más trabajan son las cortezas visual, auditiva y motriz. Aumenta el volumen y la actividad en el cuerpo calloso, el haz de fibras nerviosas que unen el hemisferio derecho y el izquierdo, dado que al tocar un instrumento se ven favorecidos el desarrollo y la salud de ambos. Todo esto es aún más notorio cuando quienes hacen música son niños.
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